Ala plaza Independencia no fue una multitud. Las calles tampoco estuvieron desiertas por el paro. Sin embargo, por primera vez durante el gobierno alperovichista, los representantes gremiales y sociales disidentes más "fuertes" estuvieron juntos. Frente a la Casa de Gobierno, no sólo se ratificaron como enemigos del alperovichismo sino que además le enrostraron una y otra vez que apoyan a La Bancaria en su pelea por los fondos de la Caja Popular. Un pequeño indicio de esto había sido la integración de la Intersindical y de la corriente de opinión gremial. Prácticamente tiene los mismos integrantes, aunque también participaron -tímidos- de las reuniones algunos sindicatos más allegados al Gobierno. El cegetista Jesús Pellasio advirtió que la coincidencia y la organización no quedarán en una movilización. Habló de charlas sobre organización política y de eventuales candidaturas. Sus colegas no rechazaron la idea. Si bien Pellasio estuvo en listas durante elecciones pasadas, muchos de los otros sindicalistas no. La plaza no estuvo llena. El paro tampoco fue masivo. Pero sí reflotó el protagonismo de un actor político que estaba dormido en la provincia.